Catamarca busca avanzar con el reconocimiento nacional de uno de sus principales símbolos productivos y culturales. CAMYEN S.A.U., la empresa provincial que administra la Mina Capillitas, y la diputada nacional y presidenta de la Comisión de Minería de la Cámara Baja, Fernanda Ávila, confirmaron el impulso conjunto de un proyecto de ley para declarar a la rodocrosita, conocida popularmente como “Rosa del Inca”, como Piedra Nacional de la República Argentina y designar al departamento Andalgalá como su Capital Nacional.
La iniciativa retoma y actualiza distintos proyectos presentados en el Congreso desde 2014 y plantea dos declaraciones centrales. Por un lado, propone reconocer a la rodocrosita como Piedra Nacional por su importancia histórica, belleza, valor cultural e identidad productiva. Por otro, busca designar a Andalgalá como Capital Nacional de la piedra, en reconocimiento a la relevancia histórica y productiva de Mina Capillitas.
El yacimiento se encuentra ubicado entre los 3.300 y 3.500 metros sobre el nivel del mar y cuenta con 26 kilómetros de galerías relevadas en 36 minas. Su explotación se encuentra documentada desde 1856, consolidando a la zona como un enclave histórico de la producción de rodocrosita en Argentina.
Al respecto, las autoridades de CAMYEN S.A.U. expresaron que “Andalgalá es, en los hechos, el único lugar de la Argentina donde se extrae rodocrosita en calidad gema. Esta ley no inventa nada nuevo, sino que pone en letra lo que Catamarca, el país y hasta la propia diplomacia argentina ya reconocen. Es un acto de justicia con nuestra historia, con nuestros pueblos originarios y con quienes, generación tras generación, trabajan esta piedra con sus manos”.
Por su parte, la diputada Fernanda Ávila destacó el alcance de la iniciativa y señaló que “impulsamos esta ley junto a mis pares de Catamarca porque el reconocimiento nacional de la Rodocrosita es una demanda histórica de nuestra provincia. Formalizar lo que ya somos ante el mundo fortalece la identidad, la producción y el turismo de Andalgalá”.
De esta manera, el proyecto busca saldar una deuda simbólica de larga data. La propia Cancillería argentina reconoce en uno de sus sitios oficiales que la rodocrosita “ha sido llamada la Piedra Nacional de Argentina, aunque no ha existido una disposición oficial del Gobierno al respecto”.
El reconocimiento también tiene antecedentes vinculados a la representación de Catamarca en ámbitos nacionales e internacionales. Piezas de orfebrería elaboradas con rodocrosita fueron entregadas como obsequios de Estado al papa Francisco por las gobernadoras y gobernadores de Catamarca, y a la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, durante su visita al Congreso de la Nación en 2022.
El rol de CAMYEN y la cadena de valor
CAMYEN S.A.U., que administra de manera directa la Mina Capillitas, desarrolla políticas de precios diferenciados para artesanos locales con el objetivo de proteger la cadena de valor lapidaria de Andalgalá.
La empresa también promueve la exportación de piedra en bruto y de piezas de orfebrería diseñadas y elaboradas por artesanas y artesanos catamarqueños. Por este trabajo fue distinguida en 2024 con el Premio “Argentina Exporta”, en la categoría Embajador Exportador – Región NOA.
El reconocimiento estuvo vinculado con su trabajo de exportación directa de rodocrosita con valor agregado hacia mercados de Estados Unidos, Europa y Asia, una actividad que suma una dimensión comercial a la importancia cultural y productiva de la gema catamarqueña.
Un reconocimiento con antecedentes regionales
La iniciativa también se enmarca en una tendencia regional. Uruguay declaró en 2024 a la amatista como piedra nacional mediante la Ley N.º 20.343, mientras que Chile hizo lo propio con la combarbalita en 1993.
Con el proyecto impulsado en el Congreso, Argentina buscaría avanzar en una línea similar y establecer mediante una norma el reconocimiento oficial de una gema que ya forma parte de la identidad cultural y productiva de Catamarca.
El proyecto será presentado y defendido en los próximos días ante el Bloque de Diputados Nacionales en Buenos Aires, en el marco de una nueva etapa de impulso a una iniciativa que cuenta con más de una década de antecedentes parlamentarios.