El sector textil atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, con una fuerte contracción de la actividad y un escenario marcado por la caída del consumo y la apertura de importaciones. En este contexto, desde la empresa Algodonera del Valle advirtieron sobre el impacto de la crisis a nivel nacional y destacaron el rol de la asistencia provincial para sostener el empleo.
En diálogo con el programa Tiempo Real, del diario El Ancasti Streaming, el gerente de la firma, Carlos Pinetta, expuso la situación del sector. “A nivel país estamos trabajando con un 24% de la capacidad en el sector textil. Esto es una baja de más del 10% respecto a un año atrás”, explicó.
El directivo señaló además que la crisis ya tuvo consecuencias en el empleo formal a nivel nacional. “La industria ya perdió 10.000 puestos de trabajo formales a nivel nacional en el último año”, indicó, al tiempo que cuestionó el impacto de las importaciones en el mercado interno. “Se están importando jeans a un dólar; eso es subfacturación porque la materia prima cuesta mucho más”.
Frente a este escenario, el acompañamiento del Estado provincial aparece como un factor clave para sostener la actividad y evitar despidos en las plantas locales. El programa vigente contempla un aporte mensual de $240.000 por trabajador, condicionado a la continuidad de los puestos laborales.
“El único requisito es no despedir gente. Nada menos: es seguir bancando la situación”, sostuvo Pinetta, quien remarcó que el costo laboral total por operario supera actualmente el millón de pesos.
En un contexto de recesión y baja demanda, desde el sector aseguran que el objetivo principal es mantener en funcionamiento la producción y preservar las fuentes de trabajo. “La idea de un industrial siempre es mirar con optimismo el futuro, aunque se vea vidrioso. Yo creo que no falta mucho porque, una vez que llegamos al fondo del pozo, tenemos que empezar a subir”, concluyó.