YMAD consolida su crecimiento con 600 empleos, superávit (y nuevas inversiones para extender la producción minera)

La empresa estatal de Catamarca fortaleció su esquema de gestión, mantiene balances positivos, impulsa la exploración de oro y plata y prioriza el empleo local y el desarrollo de proveedores provinciales.

En un contexto en el que la minería continúa siendo uno de los principales motores económicos de Catamarca, Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) consolidó un modelo de gestión basado en la producción, la rentabilidad y la generación de empleo local. La empresa estatal mantiene balances con superávit, emplea a más de 600 personas, avanza con nuevos proyectos de exploración y acaba de actualizar su estatuto para fortalecer su gobernanza.

La actividad productiva de la compañía se desarrolla en la mina subterránea Farallón Negro, ubicada en el departamento Belén, donde se extraen oro y plata. Actualmente, la operación produce más de 60 kilogramos mensuales de oro y plata equivalentes y, gracias a las campañas de exploración realizadas en los últimos años, logró extender la vida útil del yacimiento por al menos 13 años.

Además de sostener su producción, YMAD continúa desarrollando trabajos de exploración en distintos sectores del distrito Agua de Dionisio, entre ellos Los Viscos, Agua Tapada, Rincón Grande, Macho Muerto, Las Pampitas y El Espanto, con el objetivo de ampliar sus recursos minerales y asegurar la continuidad de la actividad.

Nuevo esquema institucional

Uno de los cambios más importantes para la empresa fue la aprobación de un nuevo estatuto, firmado por el gobernador Raúl Jalil y la vicerrectora subrogante de la Universidad Nacional de Tucumán, Cristina Grunauer de Falú.

La actualización institucional se produjo luego de la salida del Estado nacional de la empresa, oficializada a comienzos de este año mediante el Decreto 2/2026. Desde entonces, YMAD quedó integrada únicamente por la Provincia de Catamarca, con el 60% de participación, y la Universidad Nacional de Tucumán, con el 40%.

El nuevo esquema redefine las funciones del directorio, fortalece los mecanismos de control y otorga mayor previsibilidad para la toma de decisiones estratégicas.

Impacto económico y empleo

Uno de los principales indicadores de la empresa es su aporte al desarrollo económico provincial. Actualmente genera más de 600 puestos de trabajo directos, de los cuales más del 93% corresponde a trabajadores catamarqueños, mientras que ocho de cada diez empleados pertenecen al área de influencia del yacimiento.

La compañía también prioriza la contratación de proveedores locales para la adquisición de bienes y servicios, con el objetivo de ampliar el impacto de la actividad minera sobre la economía provincial.

"Estamos convencidos de que el desarrollo producido por la minería tiene que quedar en Catamarca, tanto en el recurso humano como en los proveedores", afirmó el presidente de YMAD, Fernando Jalil, durante una entrevista con el programa Minería Federal.

El directivo sostuvo que esa política busca fortalecer el entramado empresarial local y generar mayores oportunidades para las comunidades vinculadas a la actividad minera.

Profesionalización y nuevas inversiones

La conducción de la empresa también impulsa un proceso de profesionalización de sus equipos técnicos, promoviendo la incorporación de profesionales catamarqueños en puestos de conducción. "Por primera vez la superintendencia de la mina está a cargo de un profesional nacido en Belén", destacó Fernando Jalil.

La mejora de los resultados económicos permitió además financiar nuevas campañas de exploración, distribuir utilidades entre sus accionistas y realizar aportes destinados a infraestructura, hospitales, rutas, viviendas sociales y otros proyectos estratégicos para la provincia.

Con más de cinco décadas de trayectoria, YMAD continúa posicionándose como uno de los principales actores de la minería catamarqueña, combinando producción de oro, plata y rodocrosita con inversiones, empleo y un modelo de gestión orientado al desarrollo económico provincial.