La campaña vitivinícola 2026 ya está en marcha en Catamarca y tuvo su punto de partida en Tinogasta, donde la mostera ubicada en el Parque Industrial comenzó a recibir la producción proveniente de fincas de la zona. El inicio de la vendimia activa no sólo el circuito productivo, sino también el esquema de asistencia económica dispuesto por el Gobierno provincial para sostener la rentabilidad del sector.
En esta campaña, los productores recibirán un subsidio de $50 por kilogramo de uva aportado por la Provincia, a través del Ministerio de Desarrollo Productivo y Agroindustria Catamarca Sociedad del Estado (AICAT). Este monto se suma a los $120 por kilo que abonará la empresa mostera, configurando un precio total de $170 por kilogramo.
El operativo de recepción se desarrolla bajo supervisión técnica de AICAT y del Ministerio que conduce Leonardo Zeballos. Para garantizar transparencia y agilidad, la cartera productiva realiza el pesaje oficial de cada carga y luego transfiere el subsidio directamente a la cuenta bancaria del productor.
En ese contexto, el ministro Zeballos destacó el “esfuerzo de la Provincia para acompañar a los productores, ya que el sector está atravesando una fuerte crisis a nivel nacional, y es en este marco que venimos reuniéndonos con los productores, empresarios, con gente del INTA y otros organismos para paliar estos procesos de crisis”.
Desde el punto de vista económico, la campaña proyecta un volumen superior a los 8 millones de kilogramos de uva, lo que implica un movimiento relevante para la cadena vitivinícola local, tanto en empleo rural como en logística y procesamiento industrial.
En cuanto al flujo de pagos, se estableció que la empresa mostera abonará su parte alrededor de julio, una vez comercializada la totalidad del mosto producido. De esta manera, la Provincia busca sostener el circuito financiero del sector en una coyuntura desafiante, apuntalando a uno de los complejos agroindustriales clave del oeste catamarqueño.