La actividad minera en Catamarca continúa mostrando avances en dos ejes estratégicos para el desarrollo económico provincial: la expansión del entramado de proveedores locales y la consolidación de estándares de gestión ambiental. Durante 2025, el Registro de Proveedores Mineros alcanzó los 197 inscriptos, lo que representa un crecimiento significativo frente a los 31 registrados en 2022, según información oficial del Ministerio de Minería de Catamarca.

La evolución del registro refleja una mayor participación de empresas locales en la cadena de valor minera y un impacto positivo en la actividad económica provincial, con presencia de proveedores radicados en Capital, Andalgalá, Santa María, Belén, Antofagasta de la Sierra y Tinogasta. Esta distribución territorial evidencia un derrame económico más amplio, con oportunidades para distintos sectores productivos y de servicios.

El padrón incluye firmas vinculadas a infraestructura, campamentos, insumos productivos, transporte, corralones, módulos habitacionales, seguridad y provisión de elementos de protección personal (EPP). A su vez, la demanda del sector minero abarca rubros como catering, obras civiles, perforación, traslados, alquiler de equipos, transporte, fletes y servicios de seguridad, consolidando un entramado diverso que acompaña el crecimiento de la actividad.

En paralelo al fortalecimiento del ecosistema productivo, Catamarca sostiene avances en materia de control y gestión ambiental. Durante 2025, la Dirección Provincial de Gestión Ambiental Minera (DiPGAM) recertificó por 14 años consecutivos la Norma IRAM–ISO 9001:2025, vinculada a la calidad de los procesos de gestión ambiental.

De acuerdo con la información difundida por el organismo provincial, esta recertificación respalda la confiabilidad de los resultados del monitoreo ambiental de agua, la medición de parámetros in situ con control de calidad de datos y la elaboración de informes evaluatorios, además de las tareas de planificación y muestreo asociadas al control de la actividad minera.

La combinación entre mayor participación de proveedores locales y estándares ambientales sostenidos refuerza el posicionamiento de la minería como uno de los motores de la economía catamarqueña, con impacto en el empleo, la actividad empresarial y el desarrollo regional.