En un contexto nacional adverso para la industria vitivinícola, el Gobierno de Catamarca anunció medidas de asistencia económica destinadas a sostener la actividad y amortiguar el impacto sobre productores y bodegas. La decisión se formalizó tras una reunión de trabajo encabezada por el gobernador Raúl Jalil con los intendentes de Fiambalá, Raúl Úsqueda, y de Tinogasta, Ernesto Andrada, junto a equipos del Ministerio de Desarrollo Productivo y representantes del sector.
La iniciativa se enmarca en una estrategia provincial orientada a preservar la actividad productiva frente a la caída del consumo interno, la retracción de las exportaciones y el incremento de los costos de producción, factores que presionan sobre los márgenes de rentabilidad de la cadena vitivinícola.
Como resultado del trabajo articulado con municipios y actores privados, se definió un aporte de $ 40 por kilo de uva para mosto, destinado a cubrir gastos de cosecha y acarreo, con el objetivo de sostener precios y facilitar la comercialización de la producción.
El programa se instrumentará a través de AICAT y contempla una inversión provincial que podrá alcanzar hasta $ 400 millones, orientada a beneficiar a la totalidad de los productores vinculados a la elaboración de mosto. Desde la perspectiva económica, la medida busca preservar el flujo de actividad en regiones productoras clave, sostener empleo rural y evitar una mayor contracción en la cadena vitivinícola provincial.
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