El INTA Catamarca dio un nuevo paso en la generación de alianzas estratégicas orientadas al desarrollo productivo y la innovación tecnológica, tras recibir la visita del profesor Cesar Sierra, docente e investigador de la Universidad Nacional de Colombia, en el marco de una agenda de cooperación científica entre ambas instituciones.
El encuentro reunió a profesionales de los laboratorios de Aceite y Planta Piloto, de Fitopatología y del grupo de frutos secos, quienes analizaron posibles líneas de trabajo conjunto enfocadas en investigación, extensión y agregado de valor para la producción agroindustrial.
La articulación entre organismos científicos y sectores productivos aparece como uno de los ejes centrales para potenciar el desarrollo económico de actividades vinculadas al agro, especialmente en áreas relacionadas con tecnologías de postcosecha, innovación y aprovechamiento de recursos.
Durante la reunión, Sierra presentó experiencias desarrolladas en Colombia en torno a producciones como gulupa, cacao y banana, además de avances vinculados a tecnologías de conservación, empaques inteligentes y sistemas biodegradables destinados al control de hongos e insectos.
El investigador explicó que gran parte de esos desarrollos surgieron a partir de trabajos articulados con empresas y actores productivos. “Yo soy un convencido de que cuando uno trabaja en colaboración consigue más que trabajando solo”, expresó.
En esa línea, remarcó el potencial que tienen los proyectos desarrollados de manera conjunta entre universidades, institutos de investigación y el sector privado, especialmente por su impacto y alcance internacional.
Asimismo, destacó el interés por conocer experiencias desarrolladas en Catamarca vinculadas a la producción en zonas áridas y su posible aplicación en otras regiones. “Me gustó mucho la idea de esta región porque ustedes tienen condiciones de sequía y nosotros en Colombia tenemos regiones con los mismos desafíos durante todo el año”, indicó.
La visita, impulsada a través de una convocatoria del Grupo Montevideo, también abrió nuevas oportunidades para fortalecer redes internacionales de cooperación, promover innovación tecnológica y generar herramientas que puedan traducirse en mejoras para la competitividad y el desarrollo del sector agroindustrial.
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